Orientación

Publicado por Psicosalud y Familia

Papa Pío XII, “lo que caracteriza la verdadera educación, es el mirar constantemente a la formación total del niño y del adolescente para hacer de él un hombre, un ciudadano, un católico equilibrado y completo más bien que un pretencioso erudito atiborrado de conocimientos enciclopédicos dispares y desordenados, desarrollar según una sabia pedagogía la cultura intelectual; utilizar la salud, el vigor del cuerpo y la agilidad de los miembros, logrados con la educación física, en provecho de la vivacidad del espíritu; afinar, por medio de una acertada unión de los sentidos y de la inteligencia en la formación artística, todas las facultades, para dar a su ejercicio la gracia y la amabilidad, y, por consiguiente una eficacia mayor, más extensa y mejor recibida. Todo esto es muy bello y muy bueno; pero no tendría valor eterno ni una plenitud satisfactoria, si la cultura religiosa no viniera, con su amplitud y grandeza, a dar su unidad y su verdadero valor a toda la educación”

IMPORTANCIA DE LAS VACACIONES ESCOLARES

Dificultades de concentración, desmotivación, cansancio, son sólo algunos de los síntomas físicos y psicológicos que se experimentan en esta época del año. La necesidad de las vacaciones se hace perentoria para poder renovar energía y experimentar el cambio de aire que el cuerpo tanto reclama.

Al igual que alimentarse o dormir, el descanso es una necesidad biológica y mental imprescindible después de largas jornadas de trabajo. El cuerpo necesita desconectarse de la rutina y tomar un relajo que no es recomendable postergar o cambiar por incentivos económicos. El trabajador necesita vivenciar este período de transición como el fin de un período y el comienzo de un año con nuevos desafíos y proyectos.

Está comprobado, a través de numerosos estudios, que el período de vacaciones, afecta positivamente el rendimiento de los trabajadores. Es decir, que mientras más satisfecho se sientan, su disposición para el trabajo será positiva, mayor compromiso tendrá con la institución, y su productividad aumentará en beneficio de ambas partes. Entonces claramente las vacaciones no sólo favorecen al trabajador sino que también a la compañía a la que pertenece.

En el caso que esta última necesite que posterguen las vacaciones, se debe evaluar muy bien los motivos de ésta, y negociar las condiciones en que se tomarán después los días libres, por que no sólo incidirá en sus planes, sino que también pueden afectar los planes familiares. Además claramente es el período estival el que más favorece las vacaciones, ya que el sol y el calor son condiciones que afectan positivamente el descanso.

Si ya están preparados, lo más importante es organizar bien el tiempo, las actividades y el traslado, para que las vacaciones no provoquen conflictos ni estrés. Es bueno tener todo conversado con la familia, proveerse de todos los elementos necesarios, negociar las condiciones y tener en cuenta que inevitablemente este cambio de rutina provoca ciertos desajustes y una etapa de adaptación a una nueva rutina para todos los miembros de la familia, pero que finalmente se convierte en una etapa necesaria, en un derecho y en el método más efectivo para lograr una estabilidad física y emocional que permite enfrentar un nuevo desafío con energías renovadas.